Durante su alocución ante la 81° Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU), el presidente Javier Milei apuntó duramente contra el organismo multilateral por su inacción frente al conflicto de soberanía sobre las Islas Malvinas, al que definió como una “causa nacional”. El mandatario sostuvo que la entidad “decidió mirar para otro lado” e instó al Reino Unido a retomar el diálogo bilateral para resolver la disputa territorial.
En su intervención, Milei criticó la efectividad de las resoluciones internacionales, haciendo foco en el incumplimiento de la Resolución 31/49 aprobada hace cinco décadas, la cual insta a no adoptar medidas unilaterales mientras persista la controversia. En ese sentido, denunció el avance del proyecto británico Sea Lion para la extracción de petróleo offshore en la Cuenca Malvinas Norte mediante licencias unilaterales, a las que calificó como “ilegales e ilegítimas” tanto para el derecho argentino como para el derecho internacional.
Asimismo, el jefe de Estado argumentó que el principio de autodeterminación de los pueblos no resulta aplicable en este caso, debido a que el archipiélago cuenta con una “población implantada por la potencia ocupante”. Por último, reafirmó la voluntad de la Argentina de mantener una defensa pacífica y práctica de sus derechos, advirtiendo que el país tomará cartas en el asunto ante la falta de cumplimiento de los mandatos de Naciones Unidas.

