La FIFA confirmó que el equipo dirigido por Lionel Scaloni será el visitante en la semifinal del Mundial 2026 que se disputará este miércoles en Atlanta, por lo que utilizará la casaca suplente azul con pantalón y medias negras.
Y la elección de la camiseta azul, no fue algo que pasó despercibido, ya que es la camiseta que quedó grabada para siempre en la memoria del fútbol argentino el 22 de junio de 1986, cuando el seleccionado de Carlos Bilardo derrotó 2-1 a Inglaterra en los cuartos de final del Mundial de México. Aquella tarde, Diego Armando Maradona escribió una de las páginas más memorables de la historia con los dos goles más famosos de todos los tiempos: la “Mano de Dios” y el “Gol del Siglo”.
El paso de los años en un verdadero símbolo, también acompañó a la Selección en otro antecedente feliz frente a los ingleses. En los octavos de final de Francia 1998, Argentina eliminó a Inglaterra en la definición por penales tras igualar 2-2 en un partido inolvidable que tuvo como protagonistas a Gabriel Batistuta, Michael Owen, Javier Zanetti y el recordado penal decisivo convertido por Mauricio Pineda.
El único cruce mundialista entre ambos con la tradicional camiseta albiceleste fue en la fase de grupos de Corea-Japón 2002, cuando Inglaterra se impuso por 1-0 con un gol de David Beckham desde el punto penal.
Más allá de las supersticiones, la decisión responde al reglamento de la FIFA, ya que Inglaterra figura como local administrativo para la semifinal. Sin embargo, la coincidencia alimenta la ilusión de los hinchas argentinos, que asocian inmediatamente la camiseta azul con dos eliminaciones históricas del conjunto británico en la máxima cita del fútbol.
La indumentaria ya fue utilizada por la Scaloneta durante este Mundial, en el triunfo por 3-1 sobre Jordania durante la fase de grupos, y volverá a escena en uno de los encuentros más esperados del torneo. Con Lionel Messi como capitán y la posibilidad de alcanzar una nueva final del mundo, Argentina buscará escribir otro capítulo inolvidable ante un rival con el que mantiene una de las rivalidades más emblemáticas de la historia de los Mundiales.

